Martes, 27 de octubre de 2020
Publicaciones Científicas
Pauta de actuación de enfermería

Extracción de tapón de cerumen en atención primaria

Extracción de tapón de cerumen en atención primaria
Técnica de extracción de tapón ótico en una consulta de atención primaria.

El tapón de cerumen es una patología que, si bien en un principio parece banal, es importante dado el tiempo que supone la extracción del mismo en las consultas de medicina y enfermería de Atención Primaria.
AutorJuan Diego Díaz Valero; MIguel Ángel Gutiérrez Delgado; Mª del Carmen González De Rivas. DUEs. / Actualizado 25 abril 2013
RESUMEN
El cerumen es un conjunto de productos de descamación, secreciones sebáceas y secreciones de las glándulas ceruminosas que se encuentran en el tercio externo del conducto auditivo externo (CAE). Actúa como vehículo para alejar desechos y contaminantes de la membrana timpánica, lubrifica la epidermis y facilita el paso del sonido hacia el oído medio. 
El CAE tiene mecanismos de autolimpieza que producen una lenta migración de los restos de piel y de la cera hacia el exterior del mismo de modo que en circunstancias ideales no debería ser necesario limpiar los oídos.
La presencia de cera en la parte más interna del conducto auditivo (la cera no se forma allí), se suele deber a maniobras o manipulaciones realizadas por el propio individuo, como es el uso inadecuado de bastoncillos de algodón entre otras, además de ser normalmente inútiles para la extracción de cerumen, hacen que éste se introduzca aún más en el oído y en ocasiones se impacte contra la membrana timpánica.
 
Relación de factores predisponentes.






 
 









CLINICA DEL CERUMEN IMPACTADO
 
La manifestación clínica más frecuente del tapón de cerumen es una sordera brusca o gradual, generalmente después de un baño, no dolorosa, con autofonía y sensación de plenitud en el oído. El tapón va creciendo lentamente hasta que obstruye por completo la luz del CAE y se produce la disminución de la audición.
 
Cuando el tapón se seca el paciente recupera espontáneamente la audición hasta que después de varios episodios similares la hipoacusia puede hacerse permanente.
 
Puede haber otros síntomas, sobre todo si el tapón es muy grande y contacta con el tímpano: Acúfenos, otalgia, sensación de inestabilidad, vértigo o incluso tos. 
Ante la sospecha de un tapón de cerumen debemos hacer una historia clínica breve descartando antecedentes de otalgia, otorrea, perforación o cirugía previa. Debemos también preguntar sobre episodios previos de tapones, métodos de extracción que se utilizaron y si hubo algún problema asociado al procedimiento de extracción.
 
Hay que hacer una inspección del pabellón viendo si sale material del CAE. El tapón de cera se reconoce muy fácilmente con otoscopio. El color de la cera puede variar desde el amarillo claro hasta el marrón oscuro; su consistencia y grado de obstrucción es variable.

Cerumen impactado
 
Descartaremos la presencia de cuerpos extraños o de un tapón epidérmico (secundario a una dermatitis del CAE, de color más claro y muy adherido a la pared) en cuyo caso el paciente deberá ser enviado al especialista en ORL. En cualquier caso es normal la existencia de algo de cera y su ausencia total podría ser signo de sequedad de la piel, infección o una excesiva limpieza.
 
CAPTACIÓN
 
1º.- En Consulta a Demanda: A personas con sintomatología propia de Tapón de C.A.E.
 
2º.- En Consulta Programada: A aquellas personas que en protocolo, subprograma o programa venga indicada la realización de Otoscopia.
Cuando la detección del Tapón de C.A.E se efectúe por Personal de Enfermería, se derivará al Médico de Cupo.
EXPLORACION OTOSCOPICA
La otoscopia es la exploración del conducto auditivo externo, del tímpano y, a través de sus defectos, de la caja del tímpano. 
Se recomienda:
• Utilizar espéculos acordes con el tamaño del conducto auditivo.
• Utilizar otoscopios de intensidad de luz constante, si es posible de pared o de batería recargable. La disminución progresiva de la intensidad de la luz del otoscopio dificulta la exploración.
 
La técnica a emplear dependerá de la edad del paciente:
• Adultos: Para introducir el otoscopio se traccionará el pabellón auricular hacia atrás y ligeramente hacia arriba.
• Niños: Para introducir el otoscopio se traccionará hacia atrás y ligeramente hacia abajo. La cabeza del niño debe mantenerse sujeta por un ayudante.

Exploración otoscópica
 
El otoscopio debe introducirse y manipularse mientras se mira por el mismo para evitar lesionar la piel del conducto, y el desplazamiento del tapón hacia la parte interna del conducto auditivo externo, y su impactación sobre el tímpano.
 
CONSIDERACIONES ANTES DE LA EXTRACCION DEL CERUMEN IMPACTADO
El médico de Atención Primaria informará al paciente de la conveniencia de extraer los tapones de cerumen, y de las posibles complicaciones de la técnica a emplear para su extracción, de modo que se cumpla lo expresado en la Ley básica reguladora de la autonomía del paciente y de los derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica en sus artículos 2.3, 2.6 y 4.1, dejando constancia de todo ello en la historia clínica del paciente. 
 
El médico o la enfermera valorarán la conveniencia de aplicar algún preparado tópico en forma de gotas óticas que facilite la extracción de los tapones.
 
Los cerumenolíticos habituales están basados en agua o en aceite y van desde el agua del grifo o agua oxigenada diluida al 50% hasta el aceite de oliva, pasando por múltiples preparados en gotas o en spray que contienen fundamentalmente bicarbonato sódico o hidróxido potásico y de venta en farmacias (Anticerumen®, Audimer®, Audispray®, Cerumenol®, Cerumet®, Cerusol®, Newmed®, Otocerum®, Quies®, Taponoto®).
 
Tampoco está clara su pauta de utilización en cuanto dosis y duración del tratamiento. Sí es importante señalar que parece no haber diferencia en usar los cerumenolíticos por parte del paciente en su domicilio durante dos o tres días antes de la extracción o hacerlo en la consulta quince o treinta minutos antes de la misma.
 
En cualquier caso, si es el paciente quien va a echar las gotas es conveniente que se le den algunas instrucciones, preferiblemente escritas, sobre el uso de los cerumenolíticos indicándole que suspenda el tratamiento si nota dolor y que no introduzca algodón o bastoncillos tras echar las gotas o el spray, ya que en tal caso el algodón absorbe las gotas y éstas no hacen efecto, que debe permanecer con la cabeza apoyada sobre el lado contrario de la cara al de instilación de las gotas y que debe mover ligeramente el pabellón auditivo para facilitar el efecto de las gotas.
 
TÉCNICA DE EXTRACCIÓN DEL TAPÓN DE CERUMEN MEDIANTE LAVADO ÓTICO

Anatomía del oído


Explicar al paciente la conveniencia del lavado, la técnica y las posibles complicaciones, obteniendo el consentimiento informado del paciente.
 
Material
• Otoscopio.
• Batea.
• Jeringa para lavados de oídos.
• Paño desechable
• Agua tibia.
• Guantes

Material necesario.

 
Desarrollo de la técnica:
• Explicar al usuario lo que se le va a hacer, tranquilizándole sobre posibles temores (dolor…)
• Lavarse las manos y ponerse guantes.
• Comprobar que el agua esté tibia, (si está demasiado fría o caliente puede alterar el reflejo vestibular y hacer que tenga mareos o nauseas).
• El usuario se colocará en posición sentada.
• El paciente sujetará la batea para recoger el agua de lavado y los restos de cerumen.
• Tomar la jeringuilla cargada de agua, extraer el aire de su interior, dirigir el cono de la jeringa hacia la pared superior del conducto auditivo externo, (nunca directamente hacia
el tímpano, por el riesgo de perforación), introduciéndolo un centímetro, aproximadamente, en el conducto y sin obstruir la salida del mismo.
• Para facilitar la irrigación se traccionará el pabellón auricular dependiendo de la edad del paciente.
• Inyectar el agua con una ligera presión, de esta forma se evita lesionar el tímpano y también empujar el material hacia regiones más profundas del conducto.
• Después cada irrigación volver a observar con el otoscopio.
• El número máximo de irrigaciones será de tres.
• Informar al usuario y/o familia sobre los cuidados posteriores a la extracción, así como posible aparición de signos y síntomas ante los que debe acudir a consulta médica.
• Registro en la historia clínica del paciente del desarrollo de la técnica.
 
CONSEJOS TRAS LA EXTRACCIÓN DEL TAPÓN DE CERUMEN
Tras la extracción del tapón puede notar una ligera pérdida de oído que desaparecerá en
las primeras horas, debido a la pequeña cantidad de agua que queda en el oído tras su limpieza.
 
También se pueden producir pequeños mareos es las primeras horas tras la extracción. Si aparecen evite hacer actividades que puedan implicar peligro (conducir…)
 
Hasta que los oídos produzcan más cera para proteger el canal del oído, mantenga los oídos secos y protéjalos de la entrada de agua por un mínimo de 4 ó 5 días después de la
Irrigación.
 
En el caso de que, en los próximos días, empiece a sufrir dolor, mareo, pérdida de audición o le salga sangre u otro fluido, consulte inmediatamente con su médico. 

CONTRAINDICACIONES PARA LA EXTRACCIÓN DE TAPONES DE CERUMEN SEGÚN EL PROCEDIMIENTO HABITUAL
 
• Otitis media o externa activa, hasta que se resuelva.
• Sospecha de perforación timpánica.
• Historia de otitis media crónica o de supuraciones.
• Cirugía otológica previa, salvo estapedectomía o estapedotomía.
• Lesiones recientes del tímpano y conducto auditivo externo.
• Historia previa de complicaciones con los intentos de extracción.
• Existencia de drenajes transtimpánicos implantados en población infantil.
 
POSIBLES COMPLICACIONES DURANTE LA EXTRACCIÓN DE TAPONES DE CERUMEN:
 
• No se consigue extraer el tapón.
• Nauseas y vómitos.
• Acúfenos.
• Mareo a pesar de usar agua de irrigación a la temperatura correcta.
• Otalgia intensa en el intento de extracción.
• Hemorragia evidente del conducto auditivo.
• El paciente nota que el agua de lavado llega a su garganta.
 
 
Educación sanitaria para la prevención de la formación de nuevos tapones
 
Se deben evitar las maniobras instrumentales de limpieza y/o lavado demasiado frecuentes que puedan afectar al Ph de la superficie del conducto, pudiendo favorecer procesos inflamatorios y/o infecciosos, por ello se debe evitar introducir champú, jabón o alcohol en el oído.
 
El aseo de los oídos en general no es necesario. Sin embargo, en el caso de realizarlo se
debe limpiar sólo el pabellón auricular y la porción más externa del conducto auditivo,
usando el dedo índice envuelto en una gasa o un paño fino.
 
No se debe introducir ningún tipo de objeto como bastoncillos de algodón porque pueden dañar la piel delicada que cubre el canal del oído e incrementar el riesgo de tener infecciones, picor y problemas de cera en los oídos.
 
Los conductos auditivos de pacientes ancianos deberían ser examinados al menos una vez al año en las visitas de rutina.

 



BIBLIOGRAFÍA
  • Manual de Procedimiento. Cuidado de los Oídos (Lavado Ótico). Area 11 Atención Primaria. Servicio Madrileño de Salud. 2007.
  • Fundamentos de enfermería. Ed. McGraw-Hill – Interamericana. 2004. Vol I. Cáp 28.
  • Técnicas de enfermería. Ed McGraw-Hill – Interamericana. 1999. Tomo 7