Jueves, 17 de enero de 2019
Carta del Presidente

2017, nuevos estatutos y mucha más ilusión..

Renovación de los cargos de la Junta de Gobierno y aprobación de nuevos estatutos. Dos hechos fundamentales del pasado año.
AutorCarlos J. Tirado Tirado. Presidente del COECR / Actualizado 8 noviembre 2018
2017 quedará definitivamente marcado por la aprobación del nuevo texto de Estatutos Particulares que nuestro Colegio se ha dado para adaptarse a la normativa impuesta por la Unión Europea. La transposición de directivas de obligado cumplimiento, tales como la ley de Servicios Profesionales y la Ley Omnibus, y su decidida apuesta por la liberalización de sectores con fuerte regulación corporativa, ha hecho que tengamos que replanteanos una nueva normativa que despeje dudas sobre la vocación de servicio público que una organización como la nuestra, tiene para el colectivo de profesionales de Enfermería.

Ha sido un camino largo el que hemos tenido que recorrer hasta ver definitivamente aprobado el reglamento. El procedimiento a seguir, iniciado a instancias de la aprobación de la Asamblea General, se ha sustanciado a lo largo de todo 2017 en un doble control de legalidad, en primer lugar por nuestro Consejo General y en segunda instancia por la consejería de Administraciones Públicas. En total, han sido necesarios más de una veintena de borradores los realizados hasta pulir, artículo a artículo, el contenido que regulará cualquier aspecto del Colegio en su relación con los colegiados y la sociedad.

Estamos satisfechos del resultado final, pues el celo mostrado por las administraciones implicadas ha sido en ocasiones demasiado exigente, lo cual debemos interpretarlo como una garantía legal, no sólo para nuestros colegiados a quienes nos debemos en primera instancia, sino también -y no menos importante- para los usuarios del sistema de salud.

En esto radica precisamente la novedad del texto reglamentario, pues los colegios profesionales pasan a ser un instrumento de garantía para los ciudadanos quienes adquieren el derecho de dirigirse a nosotros en demanda de información sobre un profesional concreto, o para formular cualquier tipo de consulta o demanda que quieran poner en conocimiento. Ello nos obliga a ser más vigilantes y escrupulosos en el desempeño de nuestra labor. Los nuevos Estatutos refuerzan el papel de instrumentos de control básicos tales como la Comisión Deontológica, que opera en el plano interno de ejercicio profesional; o el registro de profesionales de consulta pública por cualquier interesado.

Confieso que conozco pocas organizaciones con una capacidad de organización lo suficientemente asentada, que les permita acometer un procedimiento tedioso como es el de reforma de Estatutos, sin menoscabo de todo el trabajo que un Colegio como el nuestro genera día tras día. Porque a lo largo de 2017 hemos seguido trabajando con ilusión renovada por nuestro colectivo. Digo renovada porque como informamos en este mismo documento, el año comenzó con la renovación de cargos de la Junta de Gobierno después de que convocáramos un proceso de elecciones tal y como marcan -precisamente- los estatutos, con luz, taquígrafos y todas las garantías.

Creo firmemente que la transparencia en la gestión y el ejercicio honesto de los cargos públicos de la Junta de gobierno contiene el fundamento que reforzará el papel que los colegios profesionales tendrán en el futuro como instituciones de prestigio profesional cada día más útiles para la sociedad. Los colegios somos instituciones centenarias pero el futuro que tenemos por delante pesa más, y está tan lleno de retos, que nos obliga a repensarnos en clave de transparencia, rigor y modernidad.

Y en ello estamos.