Miércoles, 5 de agosto de 2020
Publicaciones Científicas

La incidencia de la diabetes en el riesgo cardiovascular

La incidencia de la diabetes en el riesgo cardiovascular

Está claramente establecido que el riesgo cardiovascular es más elevado en los pacientes con diabetes mellitus que en los individuos que no presentan esta enfermedad, de tal manera que dichos pacientes presentan un riesgo de enfermedad cardiovascular de 2 a 5 veces mayor que en la población general, siendo este incremento relativo del riesgo más elevado entre las mujeres.
AutorMaría Cristina Díaz-Portales Cano / Actualizado 21 octubre 2019
Resumen
Numerosos estudios epidemiológicos y clínicos demuestran que los accidentes cardiovasculares se asocian de una manera muy importante a la diabetes. Además, muchos pacientes diabéticos presentan a la vez otros factores de riesgo, lo que supone un gran aumento de dicho riesgo en estos enfermos. Las principales asociaciones mundiales para el estudio y el tratamiento de la diabetes ha establecido una serie de recomendaciones acerca del control metabólico, orientadas a prevenir las secuelas de esta enfermedad, con el fin de disminuir su morbimortalidad (complicaciones y muertes), aumentar la calidad de vida y reducir los impresionantes costes sociosanitarios que representa.
Para prevenir la aparición de accidentes cardiovasculares y de enfermedad aterotrombótica, es fundamental llevar un buen control de la glucemia y prevenir y modificar los posibles factores de riesgo asociados.
 
Tipos de complicaciones
 
Dentro de las complicaciones que aparecen podemos hacer una separación entre las que resultan de la afectación de los vasos de pequeño calibre (microvasculares) y las secundarias a alteración en los vasos grandes (macrovasculares).
Las complicaciones microvasculares son la retinopatía, la nefropatía y la neuropatía son muy características de la diabetes, de manera que se puede distinguir de otras alteraciones de esos mismos órganos por otras causas.
Las complicaciones macrovasculares, pues la aterosclerosis, se traducen en infartos de miocardio, enfermedad cerebrovascular, enfermedad arterial periférica (junto con la neuropatía, responsable del pie diabético y cómo consecuencia las amputaciones). Entre otros factores de riesgo cardiovascular hay que incluir, además de la hiperglucemia, la hipertensión, la dislipemia (alteración de colesterol y triglicéridos), la obesidad, el sedentarismo y el tabaquismo.
A la hora de prevenir las complicaciones, el control estricto de la glucemia es fundamental para evitar las microvasculares, pero no las macrovasculares, al menos en personas con diabetes tipo 2.
 
¿Por qué es un factor de riesgo cardiovascular tan relevante?
Tanto si la producción de insulina es insuficiente como si existe una resistencia a su acción, la glucosa se acumula en la sangre (denominado como hiperglucemia) daña progresivamente los vasos sanguíneos (arterias y venas) y acelera el proceso de arterioesclerosis aumentando el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular: angina, infarto agudo de miocardio (así como sus complicaciones y la mortalidad posterior al infarto) y la muerte súbita. El riesgo cardiovascular de una persona diabética de padecer un evento cardiovascular se iguala al de una persona no diabética que haya tenido un infarto.
Mantener unos niveles constantes de glucosa en la sangre (entre 60-100 mg/dl) evita que se produzcan daños a nivel del sistema nervioso.
 
Prevención Implicación y actuación terapéutica
Obesidad, síndrome metabólico y diabetes mellitus tipo 2 son tres enfermedades interrelacionadas que comparten mecanismos de aparición y evolución y con frecuencia se van combinando sucesivamente y ocasionan complicaciones cardiovasculares. Su prevalencia crece alarmantemente y debería impeler a los profesionales de la salud y a los gestores a implantar medidas urgentes para aprevenir la aparición de complicaciones Las más eficaces, aunque menos practicadas, son las relacionadas con el estilo de vida. También son necesarios tratamientos farmacológicos destinados al control de los factores de riesgo (hipertensión, dislipemias, trombofilia) las alteraciones metabólicas y el propio exceso de peso.
 
 
Conclusión
La enfermedad cardiovascular es responsable de hasta un 75% de las muertes de las personas con diabetes, y esta ha sido considerada como un equivalente de riesgo coronario por muchas de las más importantes Sociedades Cardiovasculares.
Si queremos disminuir el riesgo cardiovascular de los pacientes diabéticos deberemos realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad, sobre todo en estadios asintomáticos, y así instaurar un tratamiento precoz y más agresivo. La actuación sobre los diversos factores de riesgo presentes en el paciente diabético, con el objetivo de obtener los niveles recomendados en las guías de práctica clínica, tanto respecto a las cifras de glucemia, de lípidos, de presión arterial, ausencia de tabaquismo y evitación del sedentarismo y de la obesidad, ya sea mediante medidas higienicodietéticas y/o farmacológicas.
 
Bibliografía