Jueves, 5 de agosto de 2021
Publicaciones Científicas

La enfermería en las unidades de cuidados intensivos y el proceso de donación de órganos.

La enfermería en las unidades de cuidados intensivos y el proceso de donación de órganos.

Cuando todo falla y las funciones orgánicas caen en declive, entra en juego la mejor de las soluciones, que está siendo muy desarrollada en los últimos años, los trasplantes. El equipo de Enfermería es casi el personal de mayor implicación y protagonismo, debido a que su participación se hace visible en todo el proceso.
AutorMª Inmaculada Vaquero Torres  / Actualizado 22 julio 2021
RESUMEN
Por desgracia cada vez son mayores las cifras de personas que se encuentran en una situación límite en cuanto a su salud se refiere. Pese a existir múltiples terapias para el tratamiento de la mayor parte de patologías, ocurren ocasiones en las que los continuos intentos de todas ellas no generan el resultado perseguido, alcanzar el mayor bienestar posible.
Cuando todo falla y las funciones orgánicas caen en declive, entra en juego la mejor de las soluciones, que está siendo muy desarrollada en los últimos años, los trasplantes. Para ello es necesario que exista un donante, que se encontrará en muerte encefálica en la mayor parte de los casos, aunque también puede estar vivo, completamente sano.
El proceso de donación de órganos está mundialmente aceptado por la sociedad debido a los múltiples beneficios que ocasiona. Una de las diversas razones que facilitan la realización de este procedimiento, es la concienciación de la sociedad, ya que tienen en su dominio la posibilidad de dar una nueva vida a los demás, cuando ellos mismos ya no la tienen.
El equipo de Enfermería es casi el personal de mayor implicación y protagonismo, debido a que su participación se hace visible desde los inicios, mediante la promoción de salud centrada en la información y concienciación de la población para hacerse donante, hasta el final, una vez realizados los cuidados oportunos pre, durante y posteriores a la cirugía de extracción y reposición del órgano o tejido en cuestión.
 
INTRODUCCION
El trasplante de órganos se ha proclamado como uno de los grandes logros de la investigación y ciencia. Muestra de ello es que se trata de la mejor alternativa de supervivencia y lucha para aquellos pacientes que cuentan con deterioros en la funcionabilidad de alguno de sus órganos tan graves que no son capaces de responder a ningún tratamiento convencional existente.
El proceso de extracción o sustitución de órganos, tejidos y células con fines terapéuticos es uno de los procedimientos quirúrgicos que se iniciaron en torno al año 1964 con el trasplante de riñones realizado en Brasil. Ese momento marcó un paréntesis en el mundo de la enfermería, pues a partir de ahí, se comenzó a desarrollar una inmensa mejora en cuidados de mantenimiento de órganos, del proceso quirúrgico y de los cuidados postoperatorio en las unidades de cuidados intensivos.(1)
La donación de cada parte del cuerpo sólo se va a poder realizar en las condiciones óptimas para cada tejido.  Ejemplo de ello, es que, órganos como los riñones, médula ósea, y partes del hígado o piel en donantes vivos; pero si lo que se necesita trasplantar son otros tejidos como el corazón, córnea, pulmones, páncreas o huesos se necesita que el donante esté en muerte encefálica.
El proceso de donación de órganos es un procedimiento muy meticuloso y amparado por la ley. Pese a que el donante exprese en vida su deseo de donación, la familia puede autorizar o denegar el mismo según la ley 10.211/2001. Llegados a este punto, aparece otra de las funciones esenciales del personal de enfermería, la información, orientación y resolución de dudas en materia del proceso de donación al que es candidato su familiar que se haya en muerte encefálica.(2)
 
MATERIAL
Para la elaboración de este documento se han utilizado un total de 5 fuentes bibliográficas entre las que destacan fundamentalmente la Science Direct, Pubmed y Cuiden, de las cuales se han obtenido un total de 6 documentos, protocolos y procedimientos de Enfermería a revisar.
 
METODO
Se ha realizado una revisión bibliográfica basada en el estudio descriptivo de corte analítico de las modificaciones en calidad de vida de la población que recibe una donación a tiempo, así como de los cuidados y condiciones necesarias por las que debe pasar un donante desde que es seleccionado como candidato hasta que se efectúa el procedimiento quirúrgico de extracción y sustitución de órganos o tejidos corporales humanos.
Para la elaboración del presente artículo, se ha realizado una profunda búsqueda bibliográfica, una revisión y síntesis de todo lo encontrado referente al tema de estudio publicado en los últimos 5 años.
 
RESULTADOS  
DISCUSION
Una de las muchas situaciones clínicas que se tratan en las unidades de cuidados intensivos es la muerte cerebral o muerte encefálica.  Entre la sintomatología que caracteriza a esta patología se encuentra el cese de las funciones respiratorias y circulatorias; además de la afectación troncoencefálica, encefálica y cerebelosa irreversibles, debido en la mayor parte de las veces a una hemorragia intracraneal.(1)
El Consejo Federal de Medicina en la Resolución CFM 1480/97 determinó que para diagnosticar situación de muerte encefálica se deben realizar dos exámenes clínicos en los que el personal de Enfermería debe estar presente y colaborar para su correcto desarrollo. Se iniciaría la valoración por medio de la exploración neurológica de reflejo que, se repetirá según el tiempo estimado en los protocolos de la unidad hospitalaria. Después se procederá a realizar otras pruebas complementarias como la angiografía cerebral, tomografía computarizada o el electroencefalograma para comprobar el flujo sanguíneo y actividad cerebral.(4)
La situación clínica de muerte encefálica precisa de una intensa vigilancia para el correcto mantenimiento de los órganos hasta la donación y evitar así posibles complicaciones asociadas. Esto quiere decir que, el personal de enfermería debe estar completamente formado y capacitado en el control de este tipo de pacientes.
Una vez diagnosticado, comienza el trabajo de mantenimiento del paciente. Por ello, en primer lugar, la enfermera que lleve a este tipo de paciente, debe centrar toda su atención en el análisis del tratamiento farmacológico y paliativo prescrito para su enfermo.(5)
Una vez administrada la medicación para el mantenimiento neurológico del paciente, la enfermera debe proceder a realizar cuidados como el cuidado de los accesos venosos y arteriales, aspiración de secreciones, monitorización continua de constantes vitales y realización de cambios posturales para evitar ulceras por presión y otros.(4)
Otras de las competencias fundamentales de la enfermería en las unidades de cuidados intensivos es el adecuado mantenimiento de las córneas, especialmente en los casos de donación de este tejido. Para conseguir una higiene continua hasta el momento de la extracción, se debe ocluir los ojos con gasas, previamente habiendo lavado con solución salina fisiológica y colirios o pomadas. También se suele aplicar hielo a intervalos recurrentes para evitar complicaciones como las linfedemas.(6)
Si, por el contrario, lo que se desea donar es el órgano del corazón, debido a que sólo se consigue donar unas cifras muy bajas ya que la mayoría de las patologías afectan a esta cavidad, cuando existe posibilidad, los cuidados de enfermería son aún más importantes y precisos.
Es fundamental el control de la hipotensión en los donadores, por ello, el personal de enfermería debe asegurarse de un adecuado aporte de líquidos, siempre que sea posible por accesos venosos periféricos. Si esto no fuera suficiente, se procederá a la administración de las drogas vasoactivas por catéteres venosos centrales como es el caso de la noradrenalina.(3)
Pese a que en las UCIS los pacientes están continuamente monitorizados, se deberá realizar trazados de electrocardiograma de forma programada y siempre que se observe en el monitor, alguna alteración en la actividad cardiaca como arritmias, taquicardias, etc. Además, si se diera la situación de parada cardiorrespiratoria (PCR) el personal de enfermería procederá a iniciar las maniobras de resucitación cardiopulmonar, en colaboración con el resto de equipo sanitario.(6)
Especialmente relevante es el control de la función de eliminación urinaria del paciente, ya que se trata del órgano que más donaciones exitosas logra, alrededor del 90% de los casos. Para asegurar un adecuado funcionamiento renal, se debe evaluar la diuresis de forma horaria siempre manteniendo un control estricto en la fluidoterapia que se administra, de esta manera se logra evitar la disfunción endocrina hipotalámica que provoca la diabetes.(4)
Por último, otra de las funciones esenciales que debe controlar la enfermería en este tipo de pacientes es la adecuada termorregulación. Un descenso pronunciado de temperatura corporal provoca en el paciente donante una serie de complicaciones potenciales como puede ser la vasoconstricción, alteración de la coagulación, depresión cardiaca o la disociación de la hemoglobina en la respiración.
Para realizar una exacta medición de temperatura, nunca se deben utilizar cavidades como la boca, la axila o el recto en los pacientes en muerte encefálica. Sino que el personal de enfermería debe monitorizarla en la arteria pulmonar, el esófago por medio de una sonda nasogástrica especial o en la membrana del tímpano.
Por lo tanto, las medidas mas utilizadas en el manejo de la termorregulación sería la administración de fluidoterapia endovenosa caliente, en torno a los 37º, la aplicación de mantas de aire caliente o la nebulización.(2)
 
CONCLUSIONES  
BIBLIOGRAFIA
1.        Costa CR, Pereira L, Aguiar N. El papel de la enfermería y el paciente con muerte cerebral en la UTI. Rev bioét. 2016;24(2):368-73.
2.        Tolfo F, Crecencia H, Siqueira H, Scarton J, Lúcia C, Beck C. La inserción del enfermero en la comisión intrahospitalaria de donación de órganos y tejidos A inserção do enfermeiro em comissão intra-hospitalar de doação de órgãos e tecidos The insertion of the nurse in intra-hospital commission of organ and tissue do. Enfermeria GlobalRevista electrónica semestral [Internet]. 2018;50:185-97. Disponible en: http://dx.doi.org/10.6018/eglobal.17.2.289461
3.        Ferreira I, Jeová J, Netto M, Coelho C, Goyanna NF. Deficiencias en la atención al potencial donante de órganos : la percepción de los enfermeros. Rev Bioet. 2017;25(1):130-7.
4.        Figueiredo CA, Pergola-marconato AM, Giovana M, Saidel B. Equipo de enfermería en la donación de órganos : revisión integrativa. Rev Bioet [Internet]. 2020;28(1):76-82. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1590/1983-80422020281369
5.        Blanco-donoso LM, Carmona-cobo I, Almeida EC De, Garrosa E. Estrés y bienestar en profesionales de enfermería intensiva dentro del ámbito de la donación y el trasplante de órganos: una propuesta desde la psicología de la salud ocupacional. Med Segur Trab (Madr). 2018;64(252):244-62.
6.        Toward A, Donation O. General Knowledge and Attitudes Toward Organ Donation in a Sample of Mexican Medical and Nursing Students. Rev Ciencias la Salud [Internet]. 2020;18(2):1-19. Disponible en: https://doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.%0Aco/revsalud/a.9240