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14 de diciembre de 2019
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Publicaciones Científicas
REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA SISTEMÁTICA

Factores desencadenantes del cese precoz de la lactancia materna

Factores desencadenantes del cese precoz de la lactancia materna

TRABAJO FIN DE "GRADO EN ENFERMERÍA" Presentado por: Dª. Carmen María López de Mota de La Morena.

Actualizado 7 octubre 2019
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1. RESUMEN.
INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS: La lactancia materna ha sido el principal alimento a lo largo de las generaciones, necesario en el recién nacido durante sus primeros seis meses de vida. Pese a los innumerables beneficios que aportan la leche materna y las recomendaciones de organismos oficiales, hemos atravesado la llamada “cultura del biberón” y hoy día las numerosas tasas de abandono prevalecen. Siendo el objetivo de este estudio: hallar los factores que influencian a un destete precoz, para prevenir como profesional sanitario posibles prejuicios de salud futuros por un abandono prematuro, a la vez promover y apoyar la leche materna, su inicio y duración.

MATERIAL Y MÉTODOS: Investigación cualitativa basada en una revisión bibliográfica sistemática con búsqueda de evidencia científica en bases de datos, asistencia a congresos y recomendaciones de expertos.
RESULTADOS: Se encontraron 288 artículos, seleccionando una media de 37 artículos por relevancia en el tema a tratar, según criterios de inclusión, obteniendo: hipogalactia, variables sociodemográficas, chupete/biberón, experiencias anteriores, falta de seguridad/ansiedad, problemas maternos, enfermedad médica, motivos estéticos, tabaco, demora en la instauración de la LM, falta de apoyo, creencias culturales y la aceptación de la sociedad como factores asociados al destete precoz.

CONCLUSIONES: La lactancia materna se encuentra condicionada. Si los factores encontrados se valoraran a tiempo por los profesionales sanitarios, no se llegaría al abandono precoz (destete de lactancia materna exclusiva, antes del sexto mes). El apoyo, los conocimientos y explicaciones a brindar mejorarán dicho déficit. Estos puntos serían la sugerencia y esfuerzo de mejora a posteriori.


ABSTRACT.
INTRODUCTION AND OBJECTIVES: Breastfeeding has been the main source of nutrition for the new- born during the first six months of life. Despite the many benefits that breast milk provides and the quantity of recommendations provided by official bodies, we have crossed the so-called “culture of the bottle”. Nowadays many dropout rates, therefore, prevail. The purpose of this study: was to find the factors that influence early weaning in order to acknowledge possible prejudices that could lead to a by a premature weaning.
MATERIAL AND METHODS: Qualitative research based on a systematic literature review with pursuit of scientific evidence in databases, attendance at conferences and recommendations of experts.
RESULTS: We found 288 articles, selecting an average of 37 articles for relevance in the subject to be treated, according to inclusion criteria, getting: hypogalactia, socio-demographic variables, the use of pacifier/bottle-feeding, previous experiences, lack of safety/anxiety, maternal problems, aesthetic reasons, tobacco, medical illness, delay in the establishment of the breasat-milk, lack of support, cultural beliefs and the acceptance of society as factors associated with early weaning.
CONCLUSIONS: Breastfeeding is conditioned by several factors. If health professionals identify it in time, early weaning could be prevented. The support, knowledge and explanations to provide to improve the deficit. These points would be the suggestion and improvement effort afterwards.

2. PALABRAS CLAVES / KEYWORDS.
“razones”, “motivos”, “recomendaciones”, “lactancia materna”, “lactancia”, “factores”, “destete”.
“reasons”, “recommendations”, “exclusive breastfeeding”, “breasfeeding”, “factors”, “weaning”.


ÍNDICE CONTENIDO.
 
ÍNDICE DE ACRÓNIMOS, TABLAS Y FIGURAS.

Figura 1. Diagrama de flujo de estudios incluidos y excluidos------------------------------------Pág.18
Tabla 2. Características de los estudios.-----------------------------------------------------------Pág.19-24
Tabla 3. Características de los estudios: artículos de series.-------------------------------------Pág.25
Tabla 4. Resultado por estudio analizado.---------------------------------------------------------Pág.26-36

3. INTRODUCCIÓN.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la lactancia materna exclusiva (LME): como aquella alimentación del infante basada únicamente con leche materna, incluida la leche extraída y no otros líquidos o sólidos, con excepción de jarabes o gotas conformadas por vitaminas, medicinas o suplementos minerales (Figuera, Latorre, & Carreno, 2011).
Ciertamente se sabe que la lactancia se encuentra condicionada por las estrategias “de mercadeo” de las productoras de leche artificiales (Figuera et al., 2011).
La LME interviene en el desarrollo físico, intelectual y social, además favorece la economía de las familias (Pino, López, Mendel, & Ortega, 2013). Y el vínculo afectivo entre la madre y el bebé (Matronas, 2017). Asimismo aporta los nutrientes y energía que el recién nacido (RN) necesita durante sus primeros 6 meses de vida. Pasados, se debe comenzar a recibir alimentos complementarios sin renunciar a la leche materna como mínimo hasta los dos años (World Health Organization, 2010).
En esta primera etapa de la vida del bebé, podemos diferenciar dos fases de alimentación; la lactancia exclusiva de 0-6 meses y a partir de los seis meses la alimentación complementaria (World Health Organization, 2010).
En los primeros 2-3 días de la toma, en una pequeña cantidad, encontramos el calostro: rico en glóbulos blancos (GB), anticuerpos (Ac) e inmunoglobulinas (IgAs). Además contiene un mayor porcentaje de minerales, proteínas y vitaminas liposolubles (World Health Organization, 2010).
La vitamina A, es la encargada con frecuencia de dar el color amarillento característico del calostro. A continuación la sucede la leche de transición, en los días 7-14 y pasada la segunda semana, por último, aparece la leche madura o definitiva (World Health Organization, 2010).
Dentro de la lactancia, distinguimos varios tipos según el origen de la leche (WHO, 2008):
LME: aquellos niños alimentados únicamente con leche materna, ni siquiera agua.
Lactancia materna predominante (LMPred): alimentados con leche natural como principal fuente de alimento. Puede recibir infusiones, agua, zumo, gotas o jarabes de vitaminas o medicinas, sales de rehidratación oral y líquidos rituales.
Lactancia materna completa (LMComp): LME + LMPred.
Lactancia materna parcial (LMParc): Además de la leche humana el lactante recibe leche artificial u otros alimentos.
Lactancia materna (LM): LMCompl + LMParc (Oliver-Roig, 2012; WHO, 2008).
Lactancia artificial (LA): alimentados únicamente de leche artificial (Rivas, Maravall, Calzado & López, 2016).
Tras la segunda guerra mundial, a mediados del siglo xx, se empezó a abandonar la LM, la leche humana fue sustituida por sucedáneos (Barriuso, Miguel & Sánchez, 2007). Entrando en una “cultura del biberón”. A partir de este momento, se comenzaron a realizar importantes campañas de promoción de la LM. Consiguiendo en el siglo XXI la vuelta de nodrizas y la puesta en marcha del primer banco de leche en España en el año 2001 (Aguayo, 2009). Actualmente, existentes tres bancos de leche en España: en Baleares, Madrid y Valencia.
A día de hoy, la OMS afirma la disminución de la mortalidad infantil y los innumerables beneficios de la leche humana hasta la edad adulta (World Health Organization, 2003; World Health Organization, 2010). A pesar del incremento de LM, se ha observado en nuestro país una pérdida masiva de la lactancia materna durante las primeras semanas posteriores al parto, estando todavía muy por debajo de las recomendaciones oficiales, como muestra la última encuesta nacional de sanidad en España en el año 2006 y en 2012 (cuyo % de LME a los seis meses era de 28.5%, cifras similares a las europeas (Comité de Lactancia Materna de la AEP, 2016). O la manifestante por la OMS: confirmando que sólo un 35% de los lactantes de todo el mundo son alimentados exclusivamente con leche humana durante los cuatro primeros meses de vida (Figuera et al., 2011).
Por ello organismos oficiales (World Health Organization, 2010) recomiendan durante los seis primeros meses:
- Contacto temprano: iniciar la lactancia materna durante la primera hora de vida.
- LME (lactancia materna exclusiva); únicamente leche natural, sin otras bebidas o alimentos.
- Amamantamiento a demanda.
- No usar biberones, chupetes o tetinas.
Se sabe que madres e hijos/as alimentados con leche natural obtienen beneficios a corto, medio y largo plazo (AEPED, 2017; Pallás Alonso, 2006; Cosío-Martínez, Hernández-Cordero, Rivera-Dommarco & Hernández-Ávila, 2017; Latham, 2002). Y que no dar el pecho conlleva a unos posibles riesgos que afrontar (Paricio Talayero, 2015b).
Por último finalizar profundizando en nuestro tema a tratar “el abandono”, cuya definición por la OMS es: la edad en la cual fueron introducidos por primera vez cualquier líquido o sólido diferente a la leche materna en la alimentación del niño (Figuera et al., 2011). Añadir a dicha definición que variedad de estudios previos nos permiten localizar la prevalencia de abandono a los 3 meses de inicio de la LM, considerando destete o abandono precoz cuando en una población llegados los 3 y 6 meses post-parto quedan menos del 75 y 50% de madres que amamantan, al menos de manera parcial (Rivas et al., 2016).

3.1 JUSTIFICACIÓN.
En algunas consultas se dan consejos de tomas (de lactancia) fijadas en un tiempo limitado y no a demanda como propone la OMS (World Health Organization, 2010). Además el porcentaje de LME es inferior a las recomendaciones oficiales mundialmente. Si hoy día tenemos accesibilidad a los innumerables beneficios que obtienen con la lactancia materna la madre y el bebé ¿Qué es en lo que estamos fallando para que la madre cese la LME sin haber completado esos seis meses mínimos tan necesarios?. El interés en este campo de investigación entonces se incrementó, con la necesidad de mostrar esta revisión para que favorezca la continuación de la LM, dada la variabilidad práctica y la gran cantidad de artículos bibliográficos existentes.
Referido a la LM se sabe que existen factores protectores o positivos que actúan reforzándola y factores perjudiciales o negativos que facilitan el abandono de la misma, pudiendo provocar problemas relevantes en la salud futura del individuo. El fin de este trabajo sería detectar las causas, factores y motivos de abandono para ayudar a dar consciencia a las madres (descubrir las realidades de la lactancia y sus falsas contraindicaciones) a su entorno y a los profesionales, ofrecer el apoyo requerido, también educar y promover sobre todo a las/os que tengan menor alcance informativo.
Es importante tratar este tema, que la sociedad sea conocedor de la situación actual, entienda y pueda colaborar.


4. OBJETIVOS.
GENERAL O PRINCIPAL: Analizar los factores más frecuentes de abandono de la lactancia materna exclusiva (en los seis primeros meses).
ESPECÍFICOS O SECUNDARIOS:
- Describir las causas y motivos de abandono de la lactancia materna para evitar el destete precoz (anterior a los seis meses) del bebé y con ello prevenir la multitud de consecuencias posteriores para la salud que en un futuro traería.
- Determinar los factores descritos en la bibliografía asociados al abandono de la LME (antes de los seis meses).
- Recomendar la lactancia materna el mayor tiempo posible (a demanda) y profundizar en el conocimiento y promoción de la LME.


5. METODOLOGÍA.
Para formular este estudio, se ha realizado una revisión bibliográfica sistemática de artículos científicos con el objeto de identificar la evidencia relacionada con la pregunta clínica planteada, de tal forma que pueda ser contestada. Ha sido llevada a cabo en los meses de septiembre 2017 hasta abril del 2018.
Las fuentes consultadas en base de datos son las siguientes: Cochrane plus, Pubmed (Medline), SciELO, Google Scholar, Science Direct, Cuiden y Enfispo. El resto de fuentes científicas consultadas son provenientes de comités de expertos, guías de práctica clínica, manuales y tesis doctorales, las cuáles se pueden encontrar referenciadas bibliográficamente al final de este trabajo fin de grado. En los libros y tesis doctorales se seleccionaron únicamente aquellos capítulos con relevancia en el tema a tratar.
Además se halló información en la opinión de expertos como el Doctor: Don José María Paricio Talayero (ANEXO 1).
También se ha empleado como metodología de acceso a un problema de salud la estrategia: PICO, las preguntas formuladas seguían el formato P (pacientes o problema) I (intervenciones) C (comparaciones) y O (resultados).
En dicha búsqueda se han utilizado las siguientes palabras claves incluidas en MeSH o DeCS: “lactancia materna AND destete” ,“lactancia materna AND salud”, “lactancia materna AND comienzo OR OMS”, “ exclusive* breast feeding OR abandoment*”, “estrategia AND lactancia” ,“strategy* AND breastfeeding”, “(lactancia materna OR lactancia materna exclusiva*) AND (abandono OR interrupción)”, “breast feeding OR postpartum period”, “lactancia materna AND destete OR salud”, “breast feeding AND nipple pain”, “breast feeding AND weaning”, “lactancia materna AND abanadono”, “lactancia materna AND factores”, “lactancia materna AND motivos”, “lactancia materna AND abandono OR destete precoz”, “lactancia materna AND (cese OR abandono) AND (causas OR factores OR condicionante)”, “lactancia materna AND (abandono OR cese)”, “lactancia materna AND cesárea”, “breast feeding AND Caesarean section” , “breast feeding”. *no indexadas en MeSH o DeCS.
La restricción temporal de artículos ha sido de 2001-2017, el acceso en variadas ocasiones ha requerido de un registro personal o suscripción, el idioma fue limitado a la lengua inglesa y española. La filtración de artículos metodológicos han sido guías de práctica clínica, revisiones sistemáticas, estudios longitudinales (entre otros). En ellos ha sido filtrado los resúmenes, para una mayor precisión identificativa de artículos en relación con la pregunta de investigación y así poder observar su factibilidad con los seleccionados “de inclusión”. Tras ello se realizó una lectura crítica y completa de artículos para la valoración de calidad de evidencia.
Mi tamaño de muestra en un principio fue de 288 artículos de los cuáles 251 eran descartados por no cumplir criterios de inclusión, redactados a continuación.
Criterios de inclusión
- Artículos del 2001-2017.
- Artículos referentes a lactancia materna exclusiva (LME).
- Corresponden a las características del acrónimo PICO.
- Idioma: español e inglés.
- Artículos originales tales como: investigaciones cuantitativas/cualitativas, revisiones sistemáticas y estudios de cohorte.
- Artículos en los que se estudia factores asociados al destete precoz de LME.
Criterios de exclusión:
- No texto completo.
- No relación con el estudio.
- Otros idiomas distintos a: inglés - español.
- Artículos de interés que no abordan el tema en cuestión.

6. RESULTADOS Y DISCUSIÓN.
A continuación se puede observar el diagrama de flujo de elaboración propia, donde se detalla la cantidad de textos rechazados según criterios de inclusión expuestos anteriormente, concluyendo con los textos aceptados para la elaboración del trabajo.
Figura 1. Diagrama de flujo de estudios incluidos y excluidos. Fuente: elaboración propia.





 



Tabla 3. Características de los estudios: artículos de series. Fuente: elaboración propia.

Una vez finalizada la búsqueda, el total de referencias encontradas fueron 288, de los cuales se excluyeron 255, quedando una cifra de 37 artículos con validez.
En este apartado se realiza una comparativa entre las variables independientes (encontradas en tres niveles: individual, de relaciones/comunitario y social/cultural) desencadenantes del destete precoz con la variable dependiente de este estudio: cese temprano de la LM.
Tabla 4: resultados por estudio analizado. Fuente: elaboración propia.











6.1 VARIABLE ASOCIADA Y DISCUSIÓN.
6.1.1 NIVEL INDIVIDUAL.
HIPOGALACTIA.
Se aborda en este epígrafe lo alagado por las madres como: “el bebé no se llena”, “no tengo suficiente leche”, “tengo poca producción de leche” y “el bebé queda con hambre”.
Se afirma que la falta de producción láctea es más prevalente ante: desinterés (estrés), separación madre- hijo (inicio tardío, chupete, horarios) y vaciamiento insuficiente (mala técnica, succión disfuncional o débil) (Pediatría, 2008).
La hipogalactia es el referente mayoritario por el que las madres interrumpen la LM en los artículos de varios autores con un porcentaje de: 19,8%, 24,1% y 45,7% respectivamente (Merlos, Ortega & Reyes, 2002; Niño, Silva & Atalah, 2012; Pino et al., 2013).
Destacando otros con un 36,7% de los casos donde se justificó “que el niño no se llenaba”, aunque en este estudio la prevalencia de LME llegados los seis meses fue de: 67,6% (Delgado Becerra, Arroyo Cabrales, Díaz García & Quezada Salazar, 2006). Estando por encima del 50% que es el fin que propone la OMS y UNICEFF (Comité de Lactancia Materna de la AEP, 2016).
En otros estudios como el de Estévez, la hipogalactia llegó a comprender más de la mitad de casos de destete precoz con un 64,5% (Estévez González, Martell Cebrián, Medina Santana, García Villanueva & Saavedra Santana, 2002).
A pesar de los datos expuestos, se observa la consolidación de varios autores de que esta afirmativa materna es guiada mayoritariamente por su perceptiva y que verdaderamente solo entre 4-10% de los casos presentan verdaderamente hipogalactia (Delgado Becerra et al., 2006; Oliver -Roig, 2012; Oribe et al., 2015; Pino et al., 2013 ). Por ello Oliver- Roig (2012) prefiere hablar de retraso de producción láctea y percepción materna de leche insuficiente en vez de hipogalactia, por la escasez de casos verdaderos existentes comentados anteriormente.
En investigaciones como la realizada en Medellín y Tekin coinciden con el factor de abandono hablado y la percepción inadecuada que tienen las madres(López, Martínez & Zapata, 2013; Şencan, Tekin & Tatli, 2013). También, la realizada por Estévez, donde ya se observaba la alegación de no tener suficiente leche y el hambre del bebé (Estévez González et al., 2002).
Esto podría haberse reducido sabiendo que los factores de atención prenatal y prácticas hospitalarias influyen significativamente en la continuidad de la LM (Estévez González et al., 2002).

VARIABLES SOCIODEMOGRAFICAS.
Edad.
Variados estudios afirman que ser madre joven se relaciona con menor duración de LME, ya que este grupo puede encontrarse en una etapa de cambios psicosociales, no contar con el apoyo familiar necesario o simplemente ser un embarazo no deseado. Por otro lado se defiende la idea de que una mujer de mayor edad suele tener mayor: madurez, deseo de tener un hijo y predisposición psicológica, por ello dan el pecho durante más tiempo (Cárdenas, Montes, Varon, Arenas & Reina, 2010; Delgado Becerra et al., 2006; Niño et al., 2012; Pino et al., 2013; Senarath, Dibley & Agho, 2007).
Oliver-Roig (2012) afirma que “la mayor edad está asociada a mayores tasas de inicio, exclusividad y duración de LM” (p.33). Por el contrario se habla de que las mujeres de mayor edad pueden obtener una producción de leche más tardía debido a que sufren un retardo en el ciclo oxitocina- PRL, alcanzando la producción láctea completa a posteriori (Cardenas et al., 2010).
Se puede concretar que la edad guarda relación significativa con el abandono de la LME (Cardenas et al., 2010). Y que es considerada una variable vulnerable de destete que puede ser evitable si se aporta más apoyo por parte del sistema sanitario y familiar (su entorno) aplicando estrategias educacionales y sociales.(Pino et al., 2013).
Paridad.
Un estudio en Cuba, muestra que uno de los factores maternos más asociados frecuentemente al abandono de la lactancia fue que la mujer sea primípara (Delgado Becerra et al., 2006). Confirmando lo anterior se encuentran otros autores, afirmando que uno de los principales factores asociados a la lactancia, es la relación con experiencias maternas anteriores (Niño, 2014; Oribe et al., 2015). Coincidente con Oliver- Roig (2012) que además destaca el ser primípara con mayor riesgo de retraso en el comienzo de la producción láctea, pérdidas de peso del RN durante los días de postparto y complicaciones en la técnica de la LM. Este mismo autor en otro artículo se sitúa a favor de la vinculación entre lactancia materna y experiencia positiva anterior. Por lo que las madres con experiencia negativa o nula deberían de tenerse en cuenta prioritariamente a vista de los profesionales (Oliver -Roig et al., 2009).
Otro autor añade a lo anterior como grupos de riesgo de destete precoz a: las madres que tienen partos prolongados, con maniobras dolorosas, madres con pocas horas descansadas antes del parto y las que necesitan cesárea urgente (Redondo et al., 2016).
De acuerdo a esto anterior se encuentra el Ministerio de Sanidad (MS), que informa de la posibilidad de que en mujeres primíparas la subida de leche sea más tardía si no dan el pecho con frecuencia (en los primeros días), si han tenido un parto por cesárea o si han sido separadas de sus hijos/as (Ministerio de Sanidad, 2017).
Por otro lado encontramos la investigación que está de acuerdo con la variable dependiente de abandono, aunque en su análisis logístico no se encontró asociación significativa (Niño et al., 2012). Al igual que la de Cárdenas, que determinó un predominio de madres multíparas que abandonaron la LME con un 73,3% siendo las primíparas el 26,7%. Mientras que en el grupo que dieron LME el grupo de multíparas fue de 63,3% y el de primíparas de 36,7% por lo que no se estableció una influencia relevante entre el abandono de la LME y paridad (Cardenas et al., 2010).
Escolaridad.
En un estudio se muestra como el nivel educacional de la madre no influyó significativamente en la manutención de la LM, pero hace destacar que las mujeres que la mantienen llegados los seis meses son las que recibieron una educación media en un 49%. Por el contrario, los niveles educacionales extremos: baja escolaridad o estudios superiores, son factores de riesgo de destete precoz (Pino et al., 2013).
Por otra parte se analiza el estudio en el que se afirma que las madres con educación primaria fueron más propensas a amamantar que las madres sin ninguna educación recibida y que estas fueron más propensas a dar el pecho que las madres con un nivel educacional alto (Senarath et al., 2007). Contrario a López, que muestra que las madres con nivel escolar de primaria son más propensas al destete precoz (López et al., 2013).
De acuerdo a que la LME se asocia con una menor escolaridad materna se encuentra el estudio en 2012 de Niño (Niño et al., 2012). En contraposición se encuentran los estudios de Estévez, Cárdenas y Oliver-Roig, donde manifiestan tener estudios superiores como factor favorecedor de una mayor exclusividad, inicio y duración de LM, además de un mayor entendimiento de los consejos sobre LM (Cardenas et al., 2010; Estévez González et al., 2002; Oliver -Roig, 2012).
Destacar por último que dar un nivel educacional temprano a las madres por parte del sistema sanitario favorece la LM (Şencan et al., 2013).
Estado civil.
Se asocia el estar en unión a un mayor periodo, exclusividad y comienzo de LM (Oliver -Roig, 2012). De acuerdo se encuentra otro con un mayor porcentaje de LM llegados los seis meses (45,7% en madres en unión) (Pino et al., 2013). Otros mencionan que un 69,3% de los casos eran solteras y esto afectaba desfavorablemente a la LM (Delgado Becerra et al., 2006; Niño, 2014; Oribe et al., 2015).
Trabajo. (ANEXO 2).
Estévez indica que el destete en relación con la ocupación laboral suele darse con el paso del tiempo (Estévez González et al., 2002). Coincidiendo con Rivas y Oliver que aproximan los picos más elevados entorno al 4-5 mes por vuelta al trabajo (Oliver- Roig, 2012; Rivas et al., 2016).
Existe variedad de artículos, todos asocian la interferencia existente entre el trabajo y la LM:
Unos consideran que las madres con estudios superiores pueden llegar a privilegiar su ocupación laboral y complicar el hecho de dar el pecho situando “motivos laborales” como la tercera razón más relevante de destete precoz con un 13% (Pino et al., 2013).
Otros mencionan hechos como el de limitar la toma o la frecuencia por trabajar fuera de casa puede tener la consecuencia de percibir que no se tiene suficiente leche (Oliver- Roig, 2012). Al igual que tener que incorporarse al mercado laboral nuevamente puede tener como resultado materno el de planificar una alimentación complementaria previa (Niño et al., 2012).
Con menor importancia por no observarse distinción significativa entre ocupación laboral y abandono de LM se encuentra el de Merlos, afirmando dicho destete aunque sea con un menor porcentaje: 5,4% (Merlos et al., 2002).
Se destaca el artículo de elevada calidad científica valorado en el cuartil JCR (Q1), en donde se observa que las madres trabajadoras fuera del hogar tienden a dejar de dar el pecho en su regreso al trabajo(Atabay et al., 2015). Coincidente con Oribe que menciona la dificultad que supone el retorno laboral para continuar con la LME, principalmente por la falta de apoyo en el trabajo, siendo en este estudio el factor más frecuentado de abandono con un 31,1% de los casos, por lo que concluye que las madres con permisos de baja por maternidad de 4 meses, que son los que suelen darse aproximadamente por baja maternal mostraron mayor abandono de LME en comparación con las que no trabajaban(Oribe et al., 2015; Pediatría, 2008; Redondo et al., 2016). Estas 16 semanas no fueron cumplidas en las trabajadoras de otro estudio en el cuál 85% de 1738 mujeres regresaron al trabajo antes de las 10 semanaspostparto, sólo un 32% consiguieron combinar la LM y el empleo (Bai, Fong & Tarrant, 2015).
Se demuestra el incremento de LME en madres a las que se le permitió amamantar en el trabajo, en comparación con las que no lo hicieron y muestra habilidades estratégicas facilitadoras de la LM que se deberían apoyar en el reinicio al trabajo, como pueden ser: salas para cuidado infantil, refrigeración para almacenamiento de leche humana, intimidad a la hora de amamantar entre otras como: flexibilidad horaria, disposición de guarderías y pausas remuneradas nombradas por Atabay, Oribe, Oliver y Bai (Atabay et al., 2015; Bai et al., 2015; Oliver- Roig, 2012; Oribe et al., 2015). Este último autor menciona la dificultad que conlleva unas condiciones desfavorables en el trabajo a la hora de combinar lactancia y empleo (Bai et al, 2015).
La vinculación entre retorno a la ocupación laboral e interrupción de lactancia materna es aprobada en variadas investigaciones ( Cardenas et al., 2010; Delgado Becerra et al., 2006; López et al., 2013; Niño et al., 2012; Niño, 2014; Oliver- Roig, 2012; Şencan et al., 2013).
Nacionalidad.
Se encuentran comparativas como lo son el estudio de Rivas, donde se observa que ser extranjera no supone un factor de riesgo (FR) para el destete. Y el de Oribe (Oribe et al., 2015; Rivas et al., 2016).
Nivel de ingresos.
Autores informan que el nivel socioeconómico puede verse influenciado por una baja escolaridad (Pino et al., 2013). Otros consideran que el mayor nivel de ingresos se asocia a un mayor comienzo, duración y exclusividad (Oliver- Roig, 2012). Similar a lo reportado por Figuera u Oribe aportando que los bajos ingresos suponen una LME reducida o el abandono de la misma antes de que llegue el tercer mes (Figuera et al., 2011; Oribe et al., 2015). Contrario a otros en los que se muestra como la LME es disminuida en los hogares de mayor riqueza obteniendo un porcentaje de 43,8% en comparación con los hogares más desfavorecidos que obtuvieron un 98,8 % (Senarath et al., 2007).
Sin embargo, en los países con niveles elevados de ingresos se asocia la LM con un mejor status económico. El hecho de no dar el pecho se asocia con extravíos económicos de $ 302,000 millones a los 12 meses equivalente a 0,49% del producto nacional bruto mundial (PNBM), con lo que se concluye las ventajas económicas obtenidas con la LM (Siu, Sandoval & Fao, 2016).
La diferencia de lo dicho se encuentra en la variación de países con mayores y menores recursos, en los países con mayores medios económicos son las madres mejor posicionadas económicamente y las de mayor nivel educacional las que dan el pecho y lo hacen durante más tiempo, mientras que en los países más desfavorecidos, son las clases sociales más pobres las que continúan la LM, manteniéndola durante mayor duración (Comité de Lactanacia Materna de la AEP, 2016).

FACTORES OBSTÉTRICOS.
Se incluye lo referente al parto: el tipo de parto: inducido/instrumentado, cesárea/vaginal.
En algunos estudios la LME en la sala de partos fue significativamente superior después del nacimiento por parto vaginal en un 71,5 % de los casos y tasas de prevalencia de LME del 85,95% respecto a la cesárea con 3,5% después del nacimiento y tasas de prevalencia de LME de 74,5%. Los niños nacidos por cesárea toman menos LM (Montañés & Sánchez, 2011).
Según autores como Merlos, la vía de nacimiento no se vio afecta significativamente con el abandono de la LM (Merlos et al., 2002). Contrario también a otro, donde la LM fue significativa según los diferentes periodos de tiempo. Pues una vez realizada la cesárea, al alta hospitalaria el 62.8 % dieron LM y el 82,1% no. A los 15 días el 57,7% continuaba lactando y el 70,2% había abandonado. A los 3 meses se observa como el 21,1% seguían con LM, el 44,9% ya no daba. Llegados los 6 meses resaltaba el 8% que la mantenía y el 23,2% ya la había abandonado (Estévez González et al., 2002).
Pino, añade que en su investigación se obtuvieron (de las intervenciones por cesárea) un 64,5% (más de la mitad) no lactaron a sus hijos/as hasta los seis meses de edad y relaciona parto por cesárea como FR de abandono precoz (Pino et al., 2013). Asociación afirmada también por Senarath, ya que al ser un parto inducido, la “bajada de leche” se realiza más pausadamente, la producción de leche durante los primeros siete días es menor y el postoperatorio puede impedir el amamantamiento frecuente del niño (Senarath et al., 2007). Pero se dice que en presencia de apoyo apropiado, la cesárea no es un impedimento para el inicio oportuno de la LM ni para la LME (Siu et al., 2016).
La subida de leche pueda producirse algo más tarde en madres q han tenido un parto por cesárea, por ello el 4º paso de la Asociación Iniciativa Hospital Amigo de los Niños (IHAN) aconseja el contacto piel con piel (CPP) tras cesárea (Ministerio de Sanidad, 2017).
La asociación española de pediatría (AEP) afirma que la cesárea no retrasa la subida de leche, si no que tras esta, la tasa de inicio de LM es menor por separación, estrés, cansancio etc. Causantes realmente de la alteración de la PRL. Coincidente con Oliver y aconsejando ambos el CPP (Oliver- Roig, 2012; Pediatría, 2008).

CHUPETE/ BIBERÓN.
En nuestra cultura se encuentra muy establecido para aliviar el llanto del bebé, lo que complica evitar su uso.
Se encuentran afirmaciones como que el biberón afecta a la vinculación madre-hijo (Barriuso et al., 2007). Y que existe asociación entre el biberón y el fracaso de LME durante un periodo de seis meses (Figuera et al., 2011) .Como concibe Niño, diciendo que este puede sustituir la LM (Niño et al., 2012). O Rivas, informando que el hábito del chupete se asocia a FR precoz pero que la utilización del chupete en RN a término a priori o posteriori de la instauración de la LM no reduce su prevalencia (evidencia moderada) (Rivas et al., 2016) .Y contrario a AEP que afirma: que la introducción injustificada de biberones disminuye la producción de leche, viéndose favorecido el destete y confirmando que el chupete altera el patrón de succión del RN, además de tener un potencial tóxico a largo plazo, provocar confusión favoreciendo lesiones en el pezón, interfiriendo en la producción láctea y llegando a incrementar el destete precoz (Pediatría, 2008) . De acuerdo a esto, Oliver asoció el uso de chupetes o suplementos adicionales de leche artificial con abandono de LMComp (Oliver -Roig, 2012). Este mismo autor menciona esta afirmación en otro artículo donde demuestra, como en “Diez pasos para una lactancia exitosa” uno de los requisitos es: no ofrecer chupetes artificiales. Del mismo modo comenta que uno de los principios fundamentales del Código es que las instituciones de salud no deben realizar la promoción de tetinas ni biberones (Oliver Roig et al., 2009).
Otros estudios como Estévez, también muestran la influencia: un 60,2% de madres que habían dado biberón seguían dando LM pasados 15 días y el 89,2% habían abandonado. Pasados tres meses el 32,5% continuaba con la LM y el 62,3% la había dejado. Llegados los 6 meses se observa como las cifras de LM eran de 16, 5% y 30,7% no había continuado (Estévez González et al., 2002). Seguidos de otros que reafirman la interferencia del biberón, como es la investigación llevada a cabo en un pueblo de Turquía donde encontraban el biberón “más práctico” (Şencan et al., 2013). U Estévez que indica en su estudio la influencia negativa del biberón en la LM a los 15 días, 3 y 6 meses (Estévez González et al., 2002).
Respecto la sociedad, a muchas madres amamantar en público puede causarles vergüenza, incluso en algunos sitios ha sido prohibido, por lo que pueden decidirse a dar lactancia con biberón que causa “poca reacción” (Siu et al., 2016). A esto añadir informativamente que biberones y chupetes facilitan lactancias breves (Ministerio de Sanidad, 2017; Paricio Talayero, 2015a).

MAYORES PÉRDIDAS.
Variedad de estudios sitúan los momentos más críticos de abandono de la LM en los primeros meses, diferenciando el de Rivas que sitúa esta pérdida en los primeros 30 días postnatales, coincidiendo con la suspensión de apoyo asistencial hasta que son vistos (madre-hijo/a) nuevamente en atención primaria y una segunda entre los 3 y 6 meses coincidente con el retorno laboral (Rivas et al., 2016). Pino sitúa dicha pérdida antes de los dos meses, señalando que mayoritariamente se debe a problemas a la hora de amamantar (Pino et al., 2013). Al igual que Delgado con un 40,9% de los casos y Oliver que menciona la mayor tasa de abandono en las 2 primeras semanas (Delgado Becerra et al., 2006; Oliver-Roig et al., 2008). A esto, López añadió su estudio, donde obtuvo un 77.9% de casos por abandono precoz a la edad de los dos meses, afirmando que el abandono ocurre principalmente antes de los tres meses aunque sitúe otro momento crítico a la edad de 4 meses (López et al., 2013). Al igual que Oliver (4-5 mes), situando este periodo además de retorno laboral como la época de inicio de alimentación complementaria(Oliver-Roig et al., 2008). La cual no debería iniciarse hasta los seis meses de edad (World Health Organization, 2010).
Estévez sitúa también las mayores pérdidas antes de los dos meses, en su estudio la suspensión de LM a los 15 días se dio en un 64,5% por sensación de poca leche o hambre del bebé (Estévez González et al., 2002). Dato que preocupa a Oribe es la de que en su estudio la principal fuente que aconsejó la suspensión de LM cuando el motivo era la poca ganancia de peso fue por parte del sanitario, en un 70.8% de los casos (Oribe et al., 2015). Al respecto Oliver afirma que los sanitarios sean uno de los principales motivos que ha influido a la reducción de tasas de LM (Oliver- Roig, 2012).

EXPERIENCIAS ANTERIORES.
Se encuentra la afirmación de varios autores que relacionan la mujer primeriza o sin experiencia previa con FR de abandono (Delgado Becerra et al., 2006; Oribe et al., 2015; Pino et al., 2013; Şencan et al., 2013). Y por ello es relevante el apoyo profesional (Şencan et al., 2013). A lo que él MS añade que dicha experiencia debe ser comentada en cada visita al igual que los (procedimientos de enfermería) NICs planteados, para la valoración de si está siendo efectiva la lactancia (Ministerio de Sanidad, 2017).

CONOCIMIENTOS DEFICIENTES.
Se afirma la asociación entre abandono y conocimientos deficientes de la madre sobre la LM (Cardenas et al., 2010; Figuera et al., 2011; López et al., 2013; Oliver- Roig, 2012; Senarath et al., 2007). López menciona la innovación de que los motivos de destete precoz han cambiado ya que actualmente todas las madres deben tener el conocimiento necesario para aumentar la producción de leche (brindado por los sanitarios) y condiciones laborales que permitan la LM (López et al., 2013).

FALTA DE SEGURIDAD, PENSAMIENTO NEGATIVO, POCA SATISFACCIÓN Y AUTOEFICACIA MATERNA.
Se destaca que las madres primerizas o sin experiencia anterior presentan una cierta inseguridad frente a la LM (Oliver-Roig, 2012; Oribe et al., 2015; Pino et al., 2013; Şencan et al., 2013). O bien si esta experiencia ha resultado negativa (Oliver -Roig, 2012). Del mismo modo que Delgado habla de factores asociados al abandono de la LM en madres con un nivel elevado de ansiedad y falta de apoyo (Delgado Becerra et al., 2006). O en otros estudios asociados a dificultades personales (Estévez González et al., 2002).
Por otro lado se afirma los hechos de que el estado de ánimo negativo: situaciones de estrés, preocupación, depresión etc. pueden disminuir fisiológicamente la producción de leche, las madres deben ser conocedoras de ello (Cardenas et al., 2010).
Respecto a la autoeficacia materna Oliver comenta que es una variable que puede asociarse al abandono de LM ya que las madres que perciben su leche como insuficiente poseen menor autoeficacia percibida (Oliver- Roig, 2012).

PROBLEMAS MATERNOS – LM.
Estas son algunas de las variables independientes afectantes a la variable dependiente hablada: cese temprano de la LM.
En relación al agarre, la técnica e indicativas de transferencia láctea apropiada se encuentran guías de correcta adecuación técnica ( Pediatría, 2008; Redondo et al., 2016). (ANEXO 3).
El dolor en la lactancia, es uno de los principales factores facilitadores de destete precoz, se debe indicar a la madre que este suele aparecer por una técnica inadecuada de LM, al igual que la aparición de grietas ( Pediatría, 2008; Redondo et al., 2016). Brindar apoyo emocional, y aplicar leche de la madre resulta más beneficioso que el uso de pomadas como lanolina (Redondo et al., 2016). Además de poder ayudar a la cicatrización de heridas (Pediatría, 2008). Para la prevención del dolor se aconseja compresas de agua caliente y para la prevención de grietas el mantener pezones limpios y secos (Page et al., 2003). Page refiere en su estudio que un porcentaje del 34-96% de madres afectas se da en las primeras semanas postparto influyendo en la nutrición infantil y en la continuación de la LM (Page et al., 2003). (ANEXO 4).
De la mastitis decir que suele darse en la 2º-3º semana postparto (Redondo et al., 2016). También en el retorno laboral o cuando se inicia alimentación complementaria (Pediatría, 2008). Se asemeja que de todas las mujeres que dan el pecho un porcentaje oscilante entre el 2-33% la desarrollan (Redondo et al., 2016). En el estudio de Merlos, la mastitis fue la segunda causa de abandono más frecuente (Merlos et al., 2002). Se recomienda seguir con la lactancia con el pecho sano y continuarla con el pecho afecto para vaciar la mama, pueden usarse analgésicos para disminuir el dolor. Se está investigando el uso de prebióticos en dicho ámbito (Redondo et al., 2016). La consecuencia de un tratamiento tardío o inadecuado de la mastitis puede derivar en un absceso mamario, presentante alrededor de un 5-11% de madres (Pediatría, 2008). (ANEXO 5).
Merlos en su estudio menciona las grietas y la mastitis como las complicaciones más encontradas entre sus hallazgos con un 12,6% y 2,7% respectivamente (Merlos et al., 2002).
Oribe concluye estos tres apartados mencionando la importancia de obtener solución: dar de mamar a demanda, apoyar e informar a la madre adecuadamente, para que adquiera una técnica de posición y colocación correcta, adquiriendo así mayor confianza y seguridad que determinará la continuación de la LM (Oribe et al., 2015).
Respecto a problemas como la ingurgitación mamaria se puede aconsejar esta técnica (ANEXO 6/7). Tras la realización de una de estas es conveniente dar de lactar al niño/a. Y en ningún caso aconsejar el uso de vendaje compresivo (Redondo et al., 2016).
Sindrome de Raynaud del pezón, afecta a un 20% de mujeres, se sugiere evitar la exposición al tabaco, frío y sustancias vasoconstrictoras. Se puede emplear el uso de nifedipino como tratamiento por su acción vasodilatadora (Pediatría, 2008).
En el caso de dificultades como pezón invertido (ANEXO 8) (que no contraindica la LM) aconsejan iniciar LM lo más precozmente posible, ayudándonos de técnicas como la de Hoffman (ANEXO 9) se debe evitar el uso de tetinas/chupetes, e informar y ayudar a que busquen una buena colocación y posición desde el nacimiento favoreciendo CPP (Pediatría, 2008; Redondo et al., 2016).
Algunas de las enfermedades actuales en la sociedad que pueden comprometer la LM provocando una tardía subida de leche son: la obesidad y diabetes mal controlada (Redondo et al., 2016). En relación a otras como Hepatitis B, C comentar que no contraindica la LM. Por el contrario el VIH sí que la contraindica, menos en el caso de que la alimentación por sucedáneos no sea opcional, entonces se ofrecerá leche de la madre, ya que el usufructo de esta supera el peligro de transmisión del virus. Al igual que sucede con la sífilis, al menos hasta que la madre haya recibido tratamiento antibiótico(Pediatría, 2008). Por otro lado la OMS informa de que el riesgo de transmisión del VIH a través de la leche materna en niños/as mayores de un año es entre el 10-20%, que se equilibra con el riesgo de morbi-mortalidad que supone el no dar de mamar (World Health Organization, 2003).

PROBLEMAS RN-LM.
En el RN prematuro es primordial el inicio precoz de LM y CPP siempre que el bebé se encuentre estable (Pediatría, 2008; Redondo et al., 2016). Además se recomienda establecer “puertas abiertas “en la unidad de neonatos (Redondo et al., 2016). Barriuso afirma el beneficio de la LM en RN con bajo peso o prematuros (Barriuso et al., 2007).
En la mayoría de problemas del RN se sugiere el aporte beneficioso de la leche materna. Contraindicándose únicamente la LM en la galactosemia (Pediatría, 2008; Redondo et al., 2016). Varía la contraindicación de leche materna y RN con fenilcetonuria, aportando la AEP que puede darse en este caso leche humana siempre que se controle su valor en sangre, oscilante entre 2 y 6 mg/dl (Pediatría, 2008).
Algunos de los artículos con porcentajes destacables de destete por enfermedad son los de Pino y Niño con un 15,2% y 13% respectivamente (Niño et al., 2012; Pino et al., 2013). El de Delgado con un 3,3% y Merlos con un 0,9% (correspondiente a un caso) (Delgado Becerra et al., 2006; Merlos et al., 2002).

CONTRAINDICACIONES MEDICAMENTOSAS EN LA LM.
Muy pocas son las contraindicaciones farmacológicas verdaderas de la lactancia en la práctica, pese a la cantidad de prospectos que nos alertan, indicándonos suspender la lactancia sin argumentos (AEPED, 2017; Pediatría, 2008; Redondo et al., 2016). Demostrado en el índice leche/plasma = <1 (Pediatría, 2008).
Muchos antiinflamatorios no esteroideos, varios hipotensores IECA, algunas benzodiacepinas no superan el 0,25 por lo que son más que compatibles con la LM. Sí que se debe tener cuidado con algunos productos hechos a base de plantas podrían llegar a reducir la producción láctea por su labor estrato génica (Pediatría, 2008).
Únicamente cuando la madre necesite un tratamiento para el que no exista alternativa estará justificado el destete (Redondo et al., 2016).

MOTIVOS ESTÉTICOS.
Se obtuvieron datos preocupantes en el estudio de Niño, 17,3% de los casos de destete precoz por motivos estéticos, afirmando que esto se debe a una información inadecuada o escasa (Niño et al., 2012). Esto sugiere recordar que la lactancia favorece la pérdida de peso postparto, y respecto a la posible deformación del pecho decir que la edad, la cantidad de grasa corporal que se tenga y los factores genéticos son los más influyentes (Pediatría, 2008).

TABACO.
Las mujeres que habían sido fumadoras presentaron un mayor riesgo de destete a pesar de haber abandonado este hábito en el embarazo (Delgado Becerra et al., 2006; Rivas et al., 2016).
Si la madre es incapaz de dejar de fumar se recomendará la disminución de cigarrillos y no fumar antes de la toma, ni en la misma habitación que el bebé (Pediatría, 2008).

RETRASO EN EL INICIO LA PRODUCCIÓN LÁCTEA.
Puede producir una pérdida en exceso del RN que determinará de una mayor vigilancia por parte del profesional sanitario. Si la pérdida llega al 10% sin que la madre note signos de subida se darán suplementos por necesidad, aun causando un efecto negativo para el éxito de la LM (Pediatría, 2008).
Grupos vulnerables como las madres primíparas tienen un mayor riesgo de problemas en la técnica de LM y producción láctea tardía trayendo como consecuencia la pérdida de peso excesiva (Oliver- Roig, 2012).
Estévez en su artículo nos habla sobre porcentajes del tiempo transcurrido desde el parto hasta la primera toma del bebé y la influencia de esto con respecto a la LM en los diferentes periodos de tiempo (Estévez González et al., 2002).

LA FALTA DE APOYO SANITARIA.
La actuación del profesional es fundamental tras el alta y en las dos primeras semanas (Oliver-Roig et al., 2008).
Como factor protector de la LM influye el haber ido a clases prenatales a lo largo del embarazo y haber tenido asesoramiento previo (Rivas et al., 2016). Haber recibido el apoyo adecuado en la sala de maternidades influencia el éxito de la misma (Pediatría, 2008). Se mantiene el consejo de implantar un programa estructurado en todas las maternidades que promueva y apoye la LM, usando la iniciativa IHAN como estándar (Ministerio de Sanidad, 2017).
Se necesita impulsar medidas de apoyo en las directivas legales y de política, condiciones laborales, valores sociales (Siu et al., 2016). Centros sanitarios/hospitalarios, madres primerizas y de menor status social ( Bai et al., 2015; Oribe et al., 2015).

FALTA DE APOYO DEL ENTORNO.
Varios autores son los que coinciden en la asociación entre destete precoz y la falta de apoyo familiar (Cardenas et al., 2010; Delgado Becerra et al., 2006; Oliver-Roig et al., 2008; Pino et al., 2013). Y social (Şencan et al., 2013). Afirmando la influencia del apoyo familiar y la duración total de la LM (Niño, 2014).

6.1.3 NIVEL SOCIAL Y CULTURAL.
En este apartado se abarca a toda la sociedad que rodea a la madre y afecta a la LM. Según la sociedad su aceptación será muy distinta (Oliver- Roig, 2012).

CREENCIAS CULTURALES.
Las creencias y los conocimientos de la madre en cuanto a la producción láctea afectan a la forma en que la madre aborda la LM. Incluso más que los propios consejos sanitarios (Oliver- Roig, 2012).

ACEPTACIÓN SOCIAL DE LA LM.
Mientras que en países en desarrollo la LM es algo normal en otros industrializados la lactancia es vista como algo vulgar, que desagrada y atrasa, influyendo así en el destete precoz de la misma (Oliver- Roig, 2012).Por otro lado se observan diferencias entre las madres procedentes de zonas rurales y las de zonas urbanas, observándose una menor lactancia en las urbanas respecto a las de área rural, pudiendo verse influenciado por el ambiente que rodea las aéreas urbanas como es la entrada al trabajo de la mujer o la industrialización (Cardenas et al., 2010).

6.2 LIMITACIONES DE LA INVESTIGACIÓN.
Ha sido una búsqueda de un tema demasiado amplio en cuanto a la cantidad de factores existentes desencadenantes de un destete precoz.
Respecto al nivel de evidencia, la mayoría de artículos encontrados tienen un nivel de calidad bajo pero también ha habido variedad de investigaciones de regular y adecuada calidad científica.
A pesar de los aspectos pendientes de mejorar en relación a la lactancia, se podría sugerir nuevas líneas de investigación enfocadas a la importancia del apoyo en la madre lactante (debido a que en la mayoría de estudios analizados hablan de factores sociodemográficos, obstétricos, hipogalactia, problemas maternos frecuentados pero muy pocos hacen referencia a la falta de apoyo institucional, familiar y social hacia la madre) al igual que una búsqueda más amplia, para poder estudiar un mayor número de factores y la posibilidad de un mayor número de palabras, pues a pesar de que no he superado el tope de palabras: 8000 (sin contar tablas, anexos, índices y bibliografía), me he visto en la tesitura de quitar párrafos que sí consideraba de interés para esta investigación.
Finalmente mencionar la necesidad de unificar criterios para poder ayudar y promover a que se realicen más estudios o meta- análisis de la LM, se ha encontrado distinción de criterios en referencia a los descriptores de LM, encontrándose: LME, LMPred, LMComp, LM y Lactancia de biberón por la OMS (WHO, 2008) y en el MS otro como: LMix (Ministerio de Sanidad, 2017). O en el estudio de Rivas el de LMT (Rivas et al., 2016).

7. CONCLUSIONES.
La prevalencia de la LM en las últimas décadas ha aumentado. A pesar de ello sigue habiendo una tasa de abandono elevada. Se concluye que los factores desencadenantes del cese precoz de la LM son: hipogalactia, variables sociodemográficas, factores obstétricos (cesárea), chupete/biberón, experiencia anterior negativa o nula, conocimientos deficientes (aunque hoy día no se debe considerar uno de los motivos de abandono, porque todas las madres deben estar brindadas de información), falta de seguridad/ansiedad, problemas maternos, enfermedad médica, motivos estéticos, tabaco, demora en la instauración de la LM, falta de apoyo, las creencias culturales y la aceptación de la sociedad.
Estos factores desencadenantes del cese precoz de la LM pueden ser modificados y prevenidos y por lo tanto la educación sanitaria es una de las campañas a través de la que nosotros los sanitarios podemos actuar, apoyar y promover. Mejorando la práctica clínica si nosotros como profesionales sanitarios y referentes: hacemos conocedora a la sociedad de los beneficios de la LM, introducimos tempranamente la ayuda a la misma y aconsejamos “las tomas” a demanda (como propone la OMS) y no a un tiempo limitado.

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9. ANEXOS.
ANEXO 1:

ANEXO 2:

ANEXO 3:







 


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